5 CLAVES PARA AUMENTAR TU RENDIMIENTO
Lo prometido es deuda y vamos a dejaros 5 claves de la nutrición del Boss para su aumento exponencial de rendimiento y, sobre todo, para alcanzar los mejores marcadores de su vida en las analíticas médicas completas rutinarias.
1.- Cero alcohol.
El Boss nunca ha bebido alcohol como hábito y en el consumo esporádico tampoco hacía excesos nunca. De unos años a esta parte redujo el alcohol a cero. Ese cambio ha sido realmente beneficioso para su metabolismo particularmente en lo que se refiere a hacer ciclismo. Si pensamos que el alcohol es un tóxico, que la única cantidad segura para consumirlo es 0 (hoy los datos y estudios científicos son ya incontestables) y que además cualquier bebida alcohólica, sin distinción, inhibe la hormona antidiurética es obvio que nuestro organismo va a funcionar de forma más eficiente y va a poder rendir mucho mejor en cualquier esfuerzo que le demandemos si sacamos el tóxico de la ecuación.
Pero es que además, la reflexión que uno hace para plantearse por qué bebe alcohol y qué se busca con ello así como el tomar la decisión consciente de preferir no utilizar el alcohol como herramienta social o de escape de la realidad nos permite enfrentar el mundo con menos cortinas de humo escondiendo sus costuras y además, del mismo modo que hacer trapecio en el Cirque du Soleil (sí, enfrentarse a que vivimos en este sistema da miedo, es peligroso y doloroso muchas veces)con cuerda o sin cuerda es completamente diferente vivir con o sin alcohol nos pone en el mismo brete. Volvamos al trapecio: Sin cuerda es mucho menos atractivo pero cuando vas superando ejercicios te das cuenta de que eres lo bastante fuerte y resistente para seguir adelante. Te empoderas en ti mismo, en tu cuerpo, en el organismo vivo que eres, te das cuenta de que te estás cuidando y potenciando y eso tiene unas consecuencias físicas y mentales inconmensurables. La cuerda es la cerveza.
Si puedo entrar en tuiter sin alcohol puedo subir el Angliru en PR seguro.
2.- Nutrición / Gastronomía
El Boss hace una dieta variadísima en recetas. Se ajustan al rendimiento, sí, pero cada una es distinta y gracias a las mil opciones vegetales, a las mil especias, a las mil maneras distintas de preparar… comer es divertido, sorprendente y gratificante día a día. Tanto la comida pre-entreno/carrera, como la posterior que piensa en recuperar o las cenas ricas en vitaminas, fibras, minerales, proteínas para metabolizar después no son fórmulas bioquímicas, o no sólo, son platos de familia, aromas de hogar y calor para el alma y el cuerpo al que hemos llevado al límite haciendo series en el Farell.
Y es que la nutrición es el proceso biológico mediante el cual asimilamos aquello que necesitamos para subsistir. Es decir, asimilamos materia y la transformamos en el organismo para lograr los procesos biológicos vitales.
La Gastronomía nos habla de algo mucho más complejo y absolutamente imprescindible para la persona. Y sobre todo para el deportista.
En la gastronomía estudiamos y aprendemos de nuestra relación con la comida, así como de la relación que ésta tiene con nuestra cultura, historia, hábitos, sistema económico, etc. Gastronomía no es sólo la cocina. Es mucho más.
Nosotros somos animales sociales condicionados (o determinados) por nuestra herencia histórico-cultural y nuestro contexto actual socioeconómico. Es muy importante entender esto por que si bien en muchos casos puede suponer límites también nos permite extraer de ese mismo contexto herramientas para potenciar nuestra salud y rendimiento.
Por ejemplo, en el mundo de la imagen y el ultracapitalismo deshumanizado, las personas hemos sido convencidas de que la comida más importante y mejor es la que queda bonita en la foto de Instagram. Y hemos aprendido también que llevar una dieta saludable tiene que ver con restringir o, directamente, con sufrir.
Así que cuando buscamos rendimiento huimos del sabor y la belleza y los aromas, sentimos aún hoy que el arroz blanco con pollo es lo que nos situará en la cúspide de Strava y que sacrificarse vale la pena.
Salvo por un detalle: somos un ser vivo, un animal cuyo objetivo es sobrevivir. Antes o después el sufrimiento en nuestra relación con la comida nos llevará a desórdenes alimenticios como los TCA (ya sea una anorexia a un trastorno por atracones), a desequilibrios fisiológicos que conduzcan a otro tipo de enfermedades mentales (como adicciones, depresiones u otros trastornos de ansiedad) o directamente a virar repentinamente a la conducta “premio” hacia lo que la sociedad distingue como tal: azúcares (tóxicos), grasas (saturadas) y alcohol a mansalva. Un efecto péndulo que no se para y se convierte en una espiral de la que es difícil salir.
Si sabemos que queremos cuidarnos, querernos Y lograr un rendimiento deportivo a nuestro máximo nivel, conocer sobre nutrientes es esencial pero lo es más si cabe conocer sobre comida.
Comer bonito y bueno, con color, aromas, texturas, fresco en verano, caliente en invierno, con una gran variedad de alimentos distintos en cada plato es vital para mantener una rutina alimenticia mantenida en el tiempo que nos haga más fuertes, más veloces y, también y, sobre todo, más felices.
Las especias, la dieta mediterránea, las legumbres, los aromas de nuestra infancia, la fruta fresca, la receta de mamá, el tocar y sentir los alimentos al prepararlos… es rendimiento. Sí, literalmente, cada bocado rico es un plus brutal en nuestro depósito de gasolina como deportistas.
3.- AGUA DEL GRIFO, cuando sea posible por zona.
El Boss bebe agua del grifo en Terrassa (Barcelona)
No nos vamos a extender. Beber no es lo mismo que hidratarse y para profundizar al máximo en el tema os invitamos a revisar el contenido en vídeo de nuestras redes sociales.
4.- El AZÚCAR
El Boss retiró hace algunos años los azúcares refinados cuando no es necesario para el rendimiento deportivo. Pero no ha retirado el dulce o los hidratos de carbono. Cambiar el chocolate de después de comer por el chocolate 97% sin azúcares añadidos es un paso más visible de este cambio pero también hay otros menos “traumáticos” en lo que a saber se refiere tales como comer en el momento que el cuerpo pide “chute” (porque a veces pide chute y no alimento, muchas veces) dátiles, higos secos o pan de higo, etc.
Y es que de nuevo hay que empezar hablando de lenguaje. Y es que la mayor parte de nuestros problemas y hándicaps en el modo en que nos relacionamos con el mundo y con nosotros mismos es de lenguaje. Olvidamos demasiadas veces que si hay una realidad verdadera tangible e innegable, nosotros no la vamos a conocer nunca pues todo lo que creemos conocer es exclusivamente nuestra percepción. Cada cosa que vivo y siento pasa por mis propios filtros que son los que deciden con que palabras la describe. Es decir, nosotros y el uso que le damos al lenguaje conforman nuestra realidad, no al revés. No es lo mismo decir “El coche que vi ayer era azul”, que “creo que el coche que vi ayer podría haber sido de algún tipo de tono de azul”.
Del mismo modo decir que “el azúcar es veneno” no es lo mismo que decir “determinados tipos de azúcar, determinadas formas de tomarlo o el no ser conscientes de dónde y cómo tomamos azúcar nos perjudica”.
Existe el azúcar refinado blanco en nuestro entorno pero también existen los azúcares naturalmente presentes, ejemplo habitual: la fruta, como la glucosa, fructosa…
Si sabemos esto podremos entender que tomar una naranja es tomar un dulce saludable pues tiene además vitaminas, minerales, fibra…
Pero si una naranja es “UN DULCE” podremos discernir de forma sencilla que un zumo hecho con 3 naranjas, absolutamente natural, con su pulpa, ya no es tan saludable pues estamos multiplicando por 3 la ingesta. Además de que estamos perdiendo el proceso de masticación que de por si es saciante y mentalmente imprescindible.
Conocer los matices claves del lenguaje a la hora de hablar del azúcar es muy necesario para relacionarnos de forma consciente y segura con la alimentación sin miedos innecesarios y extrayendo de cada oportunidad sus mayores posibilidades.
Y ampliar nuestra conciencia sobre el significado de una palabra también nos permite conocer que AZÚCAR, como dice la RAE, es sinónimo de Hidrato de Carbono ergo es una fuente de gasolina de acción rápida y por ende seremos nosotros quienes podremos colocar su ingesta en los momentos de nuestro día que lo necesitemos por que sí, hay personas que necesitan el “azúcar” potente, ese tan denostado para vendernos batidos y sustitutos artificiales. Ese tipo de azúcar.
Son los deportistas. Como los ciclistas por ejemplo.
Sí, es necesario ese bocadillo de guayaba o ese gel o esa barrita. En ese momento es lo mejor para tu cuerpo. No deberíamos sentirnos mal por comprender que las necesidades cambian según las circunstancias y que hay mil maneras de tomar los imprescindibles hidratos de carbono (para vivir y para rendir) y que eso no debería quitarnos un minuto de sueño o hacernos sentir mal.
Dicho lo cual, de nuevo toca conocerse, situarse lo más cerca posible de una definición clara de nuestro contexto personal y a partir de ahí decidir, de forma consciente como hacerlo.
Huir de Instagram o TikTok porque ningún chocolate Dubai de moda será más bueno o sano nunca que una naranja dulce de Valencia, una pera de Lleida o unas uvas de Tarragona. El por qué elegimos una cosa o la otra no depende del sabor y es importante que entendamos qué parte de nosotros elegimos nutrir con cada elección. Sobre todo porque hay partes que se busca nutrir que jamás conseguiremos calmar con lo que el sistema nos vende porque muchísimas veces, aquello que nos hará sentir llenos, plenos, tranquilos y en paz no se puede comprar, colgar en redes sociales o tragar.
Recuerda que muchas veces cuando te quieren convencer de que tienes un enemigo es porque te necesitan en su trinchera protegiendo sus privilegios. Pon perspectiva. Como dijo Thors “nadie tiene enemigos”.
5.- VEGETAL100%
Cuando el Boss y yo misma optamos por la alimentación 100% vegetal fue por motivos éticos. De hecho, cada cual tenía los suyos y no eran los mismos.
En el momento de escribir este artículo estamos en u proceso de absoluta reflexión sobre como compartir ideas, proyectos, teorías, información y vivencias en un mundo del “contigo o contra ti”. Y es que este tema para nosotros puede estar clarísimo por un millón de motivos diferentes y sin embargo la oposición suele ser muy desagradable porque muchas personas se sienten atacadas en su foro interno y responden atacando. Y que nos ataquen a nosotros nos da igual, pero quisiéramos evitar que por bilis exclusivamente puedan multiplicar el consumo de productos de origen animal con el dolor para los animales, el daño al planeta y el perjuicio a si mismas que esas personas provocarían.
Así que nosotros optamos, por ahora, por una posición de muestrario de datos, no hacemos más. No porque no queramos luchar si no porque realmente sabemos perfectamente que las luchas no se ganan en el campo de batalla matándonos entre nosotros. Sólo somos títeres y el que mueve los hilos no se mancha las manos.
Como para nosotros es más importante salvar del sufrimiento a los animales, todos, también nosotros, aprender a relacionarnos en armonía, revertir las heridas causadas al medio natural, potenciar nuestra economía de cercanía, etc. Os invitamos a leer los dos libros habituales y a ver la peli habitual para comenzar un proceso de reflexión.
SAPIENS Yuval Harari
EL HAMBRE Martín Caparrós
OKJA Netflix
Y en lo que se refiere a resultados:
Tenéis a vuestra disposición el Strava público del Boss. Pasó a alimentación 100% vegetal el 16 de febrero de 2019.
El rendimiento se ha multiplicado y es exponencial año tras año consiguiendo no sólo neutralizar las lógicas pérdidas por el avance de la edad si no mejorando a sus 43 años, de forma constante, los números en velocidad, potencia y resistencia.
Para mayores detalles también tenéis su perfil de Garmin Connect.
Respecto al cicloturismo de los últimos años los resultados son incontestables y tenéis disponibles y públicos los tiempos de cada prueba.
En cronoescalada (siendo que la preparación era cicloturista) los pódiums compartidos con ciclistas profesionales los últimos dos años constatan una realidad clara y es que su organismo se encuentra en un punto óptimo de eficiencia.
Este va a ser el primer año de vuelta a competición si bien el anterior acabó también con una carrera de prueba (y para divertirse) en que de nuevo se subió al pódium en la categoría.
A parte de los números pulsómetro/potenciómetro/ velocímetro como tal y al margen de resultados en pruebas deportivas, los análisis de sangre realizados periódicamente desde antes de 2019 indican una mejora sustancial en todos los marcadores de salud.
Además, las recuperaciones son más rápidas y mejores y el sistema inmunológico está más fuerte que nunca. Con una adaptación también sustancial a las diferentes casuísticas de la meteorología.
La rehabilitación por ejemplo tras el atropello en 2023 fue sorprendente incluso para los médicos así como su actual circunstancia de convivencia con las secuelas. Sirva de ejemplo el seguimiento que lleva por no tener clavícula derecha y por la rotación de espalda que provocó el accidente y que se puede sobrellevar sin medicación ni constantes intervenciones quirúrgicas gracias al estado óptimo de las fibras musculares, los músculos en general, que por la proteína de calidad, sin grasas saturadas, sin antibióticos u otros químicos (propios de los animales criados en granja) y de fácil absorción mantiene el sistema motor del Boss prácticamente al 100% de su capacidad, incluso con las deficiencias óseas que han quedado perennes.
Poco más que añadir.