IBA A LLOVER Y NO HA LLOVIDO AÚN

09.09.2026 11:49
(PRÓLOGO: No hay imágenes ni vídeos en este artículo. Si no puedes leerlo hasta el final escríbenos y nos dices hasta dónde para poder ir creando contenido para todas las personas y que nadie se quede atrás.  Gracias)

 

9 de septiembre de 2026

Ayer anularon clases y cualquier tipo de movilidad que no fuera esencial. Por supuesto el deporte outdoor.

Pero es que no está lloviendo.

Lógicamente cuando se toman medidas es poniéndose uno en lo peor que pudiera pasar. Y es que cuando se deciden cosas difíciles no se hace pensando en un solo individuo si no en la generalidad.

Pero no vamos a entrar a defender una medida concreta porque no está el ambiente como para que nos centremos a hacer reflexiones sedudas. Nuestra tención ha sido secuestrada y nuestra capacidad de poner perspectiva está desaparecida. Nuestros ojos se pasan la mayor parte del tiempo de vida ante una pantalla o concentrados en un trabajo concreto. A veces intentamos parar esa sensación de clausura mental y ponemos música o series o películas… Cosas que de ser ventanas distintas por las que ver el mundo desde la paz, la calma y sin prisa, han pasado a ser estupefacientes que nos permiten seguir adelante dado que, al menos, nos hacen sentir algo, lo que sea dormidos en lugar de luchar por lo que en esa canción o en esa peli veíamos tan claro.

Con este caldo de cultivo no es agradable intentar plantear una conversación seria sobre temas que si bien nos afectan a todos, o por ello, están más que manipulados y manoseados para que el grueso de las personas nos pasemos la vida obviándolos.

El cambio climático. Han conseguido que haya quien lo niega, que haya quien piensa que no es para tanto o quien decide ignorar las cosas que pasan para seguir “como siempre”.

La cosa es que lo entiendo. Cuando me dijeron con poco más de 20 años que nunca tendría una vida “normal” me hundí. Me quedaba fuera del sistema. No servía, no era suficiente, me convertí en un peso muerto para los demás. Dos veces intenté suicidarme después de ese momento.

El día que me di cuenta de que lo único que no podía hacer era el trabajo de un robot, un pc o una IA hice las paces conmigo misma. No se trata de no fallarle al sistema si no de no fallarle a una misma y a la vida como tal, a lo “NATURAL”, respirar, comer, dormir, llorar, sentir, amar, sufrir, enfadarme… ¿Si mañana te levantas y eres el único ser del planeta que tendrás y qué harás con el engranaje parado? ¿De verdad seguirás poniendo tochos, o reponiendo estanterías? ¿A quién le venderías tu producto? ¿Crees que el dinero o las acciones tendrían algún valor?

Hasta ahora tenemos un par de bases para hablar sobre las precauciones tomadas para la jornada de hoy.

La primera: Nuestra capacidad de pensar está secuestrada, no pensamos, repetimos mantras que nos calman y no hacen sentir seguros porque creemos que se corresponden a nuestra identidad.

La segunda: Nuestra identidad natural está muy lejos de la “identidad” o personaje que nos hemos construido para  poder vivir en y con los demás.

Vamos a lo concreto:

Este año el Gran Départ del Tour, las etapas en Francia en llamas, lo que está pasando en La Vuelta España con corredores retirándose por un golpe de calor, las lluvias torrenciales en Valencia, los incendios en Castilla, Madrid o Andalucía, la crisis medioambiental y por ende humana en Nepal, la amenaza de El Niño más fuerte de la historia…

Ya no vamos a vivir el mundo de ayer. Ya no existe. De hecho, esa frase siempre ha sido así sólo que ahora ya no es que las sociedades sean distintas por su alfabetización, que haya más o menos máquinas o que la IA lo cambie todo. El problema va mucho más allá y es que el planeta ya no es el mismo.

Es por todo ello que desde nuestro pequeño rincón lejos de la norma, desde los márgenes como nos gusta llamarlo, queremos hacer una advertencia.

Si el mundo ha cambiado, no confíes jamás en quienes proponen una receta sola para seguir adelante que es volver al pasado.

Porque cuando dan la salida en una carrera y estás en esa línea, con los nervios a flor de piel y la pasión por las nubes sólo hay una verdad que sabes incontestables:

Gana el que primero llega a la línea de salida.

Si cuando suena el silbato sales al revés, alejándote de la banda del arco, aunque seáis todos menos uno los que os habéis puesto a correr hacía la dirección contraria, jamás llegaréis a nada. Nunca.

Os desgastaréis en el esfuerzo absurdo de buscar un camino que crees que debe estar ahí porque lo has andado para llegar a este punto, pero no es verdad. Ese camino ya no existe. El pasado no puede reandarse. Y el futuro debe construirse desde donde estás porque los únicos ladrillos con que fabricamos quien somos y como vivimos son los del presente. Para mirar al futuro no sirve pensar en soluciones pasadas porque el presente es único SIEMPRE Y SIN EXCEPCIÓN.

¿Calientas igual para una contrareloj que para una carrera en línea? ¿Comes lo mismo para una carrera que para un día de pretemporada? ¿Pones la misma presión de neumáticos en todas las rutas y condiciones meteorológicas? ¿Llevas el mismo avituallamiento en verano que en invierno?

Entonces, ¿Qué te hace pensar que sólo hay una manera de actuar independientemente del presente y del futuro que queremos conseguir?

Estaréis pensando que se me va la pinza y pierdo el centro de este artículo, nada más lejos de la realidad.

Para tomar decisiones, como para plantear mejoras en el futuro, lo primero es poner perspectiva. Entender cómo funciona el mundo porque si sólo vas adaptándonos a una jaula cada vez más pequeña porque “la jerarquía es incuestionable” y “ya sé todo lo que tengo que saber”… al final, tú también caerás.

Por ejemplo, cuando este año hemos oído que aumentar los aires acondicionados en verano contaminan y es peor, esto siempre dicho desde un despacho a 20 grados todo el año, es nuestro trabajo buscar la perspectiva.

Es triste porque existen otros poderes que deberían encargarse de eso, la prensa y los medios por ejemplo, pero ¿es que aún son poderes? Si me preguntas te diré que el poder hace mucho que no recae en los gobiernos ni en los medios de comunicación. ¿Por dónde te llega este artículo pink? Os propongo pensar en el concepto “imperio global”. Es muy interesante.

Pero mientras conseguimos resituarnos en el marco mental vamos a contestar a lo de que los aires contaminan (hablamos de climatizar las viviendas de los mayores vulnerables, las escuelas y los espacios compartidos gratuitos):

Para igualar la contaminación de un único vuelo en avión privado (que emite una media de 2 a 3,6 toneladas de CO₂), se necesitan encender de forma simultánea unas 6.600 a 12.000 unidades de aire acondicionado durante una hora exacta. (Gemini)

¿qué mecanismo nos hace pensar que los aviones privados pueden seguir existiendo en un mundo que se derrite y que la lucha por el bienestar de los alumnos es censurable?

Sobre el papel parece claro, todos los que hemos vivido este verano seguro que no dudamos de la respuesta.

¿Qué nos hace no apostar por estas medidas? ¿Cuál es la base mental  e histórica que nos hace optar por el bolo por el cual las jerarquías no se mueven? ¿Qué nivel de miedo tenemos dentro?¿Qué nivel de odio y hacia quién?

Farenheit 451, la mujer de Guy.

Y esto es exactamente igual que el malestar generado hoy si no cae el cielo encima y es que:

  • Los colegios e institutos se han convertido en parkings
  • Las personas creen que tienen el deber de ir a trabajar pese al aviso del Alert.
  • Los canales oficiales nos han transmitido el riesgo a qué nos exponíamos sin explicar el por qué o por qué se toman las medidas exactamente.

Pero tus creencias impuestas, tus condicionantes culturales también están trabajando a pleno rendimiento para que todo eso se cumpla.

Los colegios e institutos son espacios para aprender y socializar. No son el lugar en que están los hijos mientras los padres trabajan. Si no tienes dónde dejar a tus hijos en un día así porque nadie ha legislado aun que ante un Alert la gente pueda no ir a trabajar y cobrar el día, el problema no está en cerrar el colegio. El problema es que no puedes adaptarte a las circunstancias por que eres esclavo del marco material y mental que nos han impuesto.

Respecto a los canales de comunicación, si no tenemos una ley que impida a personas hablar de ciencia sin el más mínimo atisbo de formación (y quién dice ciencia dice nutrición, deporte… que vemos cada cosa….) es porque hemos creído que la libertad de expresión es total cuando la libertad de expresión, como todo, tiene sus límites. Igual que puedes llevar el coche hasta 120km pero si llegas a 300 vas a matarte antes o después.

Igual que hay que decirle a los conductores que no deben atropellar ciclistas o insultarles por el mero hecho de existir. ¿Verdad que aquí se ve claro que la libertad de expresión acaba donde se violan los derechos del ciclista? Decir en redes que la quimioterapia es una patraña mientras se mueren personas de cáncer no es libertad de expresión. Es un atentado a la vida de todos.

Conclusión

Para informaros de la meteorología y sobre todo lo referente al clima buscad perspectiva. No sólo el “qué va a pasar” sobre todo “el por qué”.

Si no entendemos que lo segundo es lo más importante, jamás podremos tomar las medidas correctas para enfrentar los futuros desafíos climáticos.

Y sobre todo, que la vida no sea siempre una línea recta es lo normal. La vida fluctúa, la de todos. Creedme, estáis mucho más cerca de ser yo, conviviendo con un trastorno bipolar, que de ser un horario, un ordenador, una rutina o una obligación. Más que nada porque yo soy humana y todo lo demás son sólo palabras de conceptos abstractos para mantenernos girando y girando en ese engranaje infinito que sólo sirve a unos cuantos.

¿Te acuerdas de los aviones privados? ¿Por qué crees que tú, con un hijo a 35 grades en un aula, vas a luchar contra la comunidad educativa y sin embargo vas a defender la existencia de ese bien de lujo? ¿Exactamente en qué lado crees que estás?

 

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